Si Usted y yo nos equivocamos –porque nos podemos equivocar- ante cualquier Administración, o por el contrario podemos incurrir en algún olvido, sin que exista posibles indicios de culpa, se nos cae encima todo la carga, insoportable a veces, de las sanciones, los cierres y, a veces, los despidos.
Pero, ¿qué ocurre cuando un político se equivoca o cuando se le olvida algo? Imagino que dependerá del asunto.
Actualmente se empieza a escuchar –aunque en octubre de 2010 ya comenzaron los rumores- que se van a nacionalizar las cajas de ahorro en España por parte del Gobierno de Zapatero.
La nacionalización de empresas y entidades por parte del poder político, fue una “normal de mercado” empleada en España durante el régimen de Franco. Igualmente, es una práctica más que habitual en los países iberoamericanos donde las democracias languidecen con el respetuoso estupor de los ciudadanos.
El Ministerio de Economía y Hacienda ha confirmado la nacionalización parcial de las cajas de ahorro para el próximo marzo, ya que el plazo para el que se debía conseguir inyección de capital externo por parte de las entidades financieras era el pasado mes de septiembre.
Existe un borrador, con forma de Real Decreto Ley, que será firmado en algún Consejo de Ministros de febrero con fecha de vigor en marzo y que regulará esta materia por el que las cajas de ahorro ya podrán ser recapitalizadas con dinero procedente del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria.
Hasta aquí, todo más o menos bien.
Pero por si Usted no lo sabe, ese Fondo de Reestructuración –que toma el nombre de FROB- está “reestructurado” con los impuestos que pagamos los españoles.
Es decir, que con nuestros impuestos el Gobierno del Sr. Rodríguez Zapatero quiere “recapitalizar” las cajas de ahorro para “sanar el sistema financiero” y salvarse el pellejo ante la Sra. Merkel y aparentar la buena solvencia de una economía cada vez más agonizante.
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, ha expresado su disposición de diálogo con el Gobierno para la reforma del sistema financiero en España, asumiendo que los cambios “llegan tarde”. Las discrepancias son de fondo, ya que las exigencias que se pretenden imponer a las cajas de ahorro pueden ralentizar el crédito y lastrar la recuperación económica, además de perjudicar gravemente a estas instituciones.
Comparto el punto de vista del Sr. Rajoy al tildar de “un gran disparate” el futuro de las cajas de ahorro al poder ser “compradas a precio de saldo”, porque la economía de la nación se vería rota por la confianza de los inversores.
Por Eduardo J. García Villajos
Abogado
© 2010 Partido Popular de Alcázar de San Juan. Todos los derechos reservados.
C/ Alberca Lorente 1, 2ª Planta - 13.600 Alcázar de San Juan - CIUDAD REAL